Bienvenidos a la primera entrega de berberech0manía. Hoy vamos a convertir un router inalámbrico diseñado por un incompetente en algo util para la sociedad.
Paso uno, abrir el router mirar cuales son las piezas que se sobrecalientan y comprar disipadores del tamaño adecuado.
Paso dos, hacerse un disipador a medida al descubrir que en las tiendas de informática no venden disipadores para
triacs y hace demasiada calor para ir hasta la tienda de electrónica más cercana.

Paso tres, abrir un boquete lo más irregular posible imitando en estilo al incompetente que diseñó por dentro el aparato original.
Paso cuatro, poner un poco (muy poco) de
pasta térmica en el chip y el triac... Et voilà...
Mensaje para los burros de Netgear; en los triacs se pone siempre un disipador, gilipollas